jueves, 19 de abril de 2012

EL CRATER DE CHICXULUB


  En 1980, el premio Novel de medicina Luis Álvarez propuso la teoria de que el impacto de un objeto extraterrestre que se produjo hace sesenta y cinco millones de años fué la causa de una extinción en masa que en última instancia puso fin al dominio de los dinosaurios y cambió para siempre la pauta evolutiva de la vida en la Tierra. Esta audaz teoria fué  el resultado del descubrimiento por parte de Álvarez de una capa de sedimiento de arcilla de un centimetro de grosor que se depositó en toda la superficie del planeta tras el cataclismo probocado por el asteroide, entre el período Cretácico y Terciario. Se descubrio que esta capa de arcilla que marca la frontera entre ambos períodos geológicos contenian una alta concentración de iridio, un metal sumamente raro que se cree que existe en el nucleo de la Tierra. El iridio es el único metal capaz de sobrevivir a temperaturas superiores a los dos mil doscientos grados centígrados y es practicamente insoluble, incluso en presencia de los acidos mas corrosivos. El hecho de que se haya encontrado una gran concentración de iridio en meteoritos llevó a Álvarez a proponer la teoría de que dicho sedimiento depositado entre ambos periódos geológicos era el residuo de una nube de polvo probocada por el impacto de un asteroide de gran tamaño ( once kilometros de ancho ) que chocó contra la Tierra hace sesenta y cinco mil millones de años. Lo único que necesitaba Álvarez para demostrar su teoria era encontrar el lugar  de dicho impacto.
  En 1978, un geofísico y piloto de helicóptero llamado Glenn Pennfield había sobrevolado el golfo de Mexico realizando unos estudios aéreos destinados a medir las ligeras variaciones del campo magnético terrestre, signos reveladores que indicaran la presencia de petróleo. Al pasar por encima de una zona situada frente a la costa oeste de la península del Yucatán, Pennfield detectó un anillo simétrico de material sumamente magnetizado cullo diámetro era de ciento cincuenta kilometros, enterrado a un kilometro y medio por debajo del lecho marino. Posteriormente, el análisis de ese inmenso anillo confirmó que aquella zona, que abarcaba tanto el mar como la tierra, era un cráter, es decir, el punto de impacto de una asteroide gigante.

   El cráter chicxulub, que recibió el nombre de una localidad del Yucatán situada entre Progreso y Mérida, constituye la cuenca de impacto mas grande que se ha formado en nuestro planeta en los ultimos mil millones de años. Su centro aproximado se encuentra bajo el agua, a 21,4 grados de latitud norte y 89,6 grados de latitud oeste, enterrado bajo una capa de entre trescientos y novecientos metros de piedra calíza.

   El cráter es muy amplio, tiene un diámetro de ciento ochenta por trescientos kilometros, y se extiende mas allá de la costa norte de la penínula del Yucatán y sobre el golfo de Mexico. Alrededor de la parte terrestre que cubre el cráter hay un anillo de pozos de agua. Estos manantiales de agua dulce, denominados cenotes por los mexicanos, se cree que se formaron el la geografía del Yucatán a consecuencia del exceso fracturamiento que sufrió esa cuenca de piedra calíza en el momento del impacto del asteroide. Hace sesenta y cinco millones de años, la masa continental de Centroamerica aun se encontraba sumergida.

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