sábado, 21 de abril de 2012

NAZCA Y STONEHENGE


  La meseta de Nazca, situada en el sur de Perú, es un árido desierto de sesenta y cuatro kiilometros de largo por diez de ancho. Se trata de una llanura desolada, implacable, una zona muerta rodeada por la cordillera de los Andes. Tambien da la casualidad de que posee una geologia extraordinariamente singular, dado que el suelo contiene altos niveles de yeso, un adhesivo natural. Rehumedecida cada dia por el rocío matinal, el yeso literalmente mantiene el hierro y las piedras silíceas que proliferan en ese desierto adheridos a la superficie. Esos guijarros de color oscuro retienen el calor del sol, lo cual da lugar a un escudo protector de aire templado que prácticamente elimimina los efectos del viento y además convierte esta meseta en uno de los lugares más secos de la Tierra, ya que recibe menos de dos centimetros de lluvia cada década.

   Para el artista que desee expresarse a la mayor de las escalas, la meseta de Nazca es el lienzo perfecto, porque lo que s dibuje en ella tiende a permanecer. Sin embargo, cuando en 1947 un pilóto sobrevoló esta llanura, fué cuando el hombre moderno descubrió los misteriosos dibujos y las línneas geométricas que fueron trazadas en ese paisaje de Perú hace miles de años.

   Hay más de trece mil líneas que cruzan el desierto de Nazca. Unas pocas de ellas se prolongan a una distancia de más de ocho kilómetros a través de un terreno áspero, y sin embargo, milagrosamente, siguen siendo totalmente rectas. Aunque a algunos les gustaría creer  que  dichas líneas representan pistas prehistóricas para antiguos astronautas, ahora sabemos que están alíneadas astronómicamente y que marcan las posiciones del solsticio de invierno , el equinoccio, la constelación de Orión y tal vez otros cuerpos celéstes aun desconocidos para nosotros.

   Más extraños son los centenares de dibujos de animales. Vistos desde el suelo, estos colosales zoomorfos aparecen simplemente como muescas  al azar preducidas por el desplazamiento de toneladas de piedra volcánica que ha dejado al descubierto el yeso amarillo de debajo. Pero cuando se observan desde el aire, los dibujos de Nazca cobran vida, lo cual representa una visión artistica unificada y un logro de ingeniería que ha sobrevivido sin sufrir menoscabo alguno a lo largo de miles de años.
   Los dibujos de la meseta de Nazca se realizaron en dos periódos de tiempo muy diferenciados. Aunque pueda parecer que ello va en contra de nuestro sentido de la evolución, son los dibujos más antiguos los que resultan, con mucho, superiores. Me refiero al mono, la araña, la ballena, las manos y el pelicano. No sólo el parecido es de una exactitud increíble, sino que además las figuras en sí, en su mayoría más grandes que un  campo de fútbol, se dibujaron todas con una única línea, continua y sin fragmentaciones.

  ¿ Quienes  fueron los misteriosos artistas que crearon estas imágenes en el desierto ? ¿ Como lograron realizar semejante azaña en una escala tan grande ? Y lo más importante : ¿ qué fue lo que los movió a trazar esas  figuras en la meseta ?







   Sin ninguna duda, Stonehenge es uno de los lugares mas misteriosos de la Tierra, un extraño templo de enormes piedras erectas, dispuestas formando un círculo perfecto, como si las hubiera colocado allí la mano de un gigante.

   Los descomunales megalitos verticales que conforman Stonehenge se denominan piedras sarsen. Son las rocas más duras que existen en esa región, y se encuentran en la localidad de Avery, a unos treinta kilómetros al norte. El diseño original de Stonehenge consistía en treinta piedras, cada una de ellas de un peso increíble, entre veinticinco y cuarenta toneladad. Cada megalito hubo de ser transportado a lo largo de muchos kilómetros sobre un terreno muy accidentado y después ser colocado en vertical para formar un cículo perfecto de treinta metros de diámetro. Las enormes piedras estaban unidas en su parte superior por dinteles de nueve toneladas cada uno, treinta moles en total. Cada dindel tubo que elevarse a seis metros del suelo y depositarse encima de los megalitos. Para garantizar que se ajustaran correctamente, aquellos antiguos ingenieros tallaron unas proyecciones redondeadas en lo alto de cada columna. Estos " enchufes " se empotraban en unas " cavidades " tambien redondeadas practicadas en la cara inferior de cada dindel, lo cual permitía que las piezas encajarán entre sí como si fueran bloques de un gigantesco lego.

   Una vez completado el monumental cículo de piedras, los constructores levantaron cinco partes de trilitos : dos piedras sarsen  unidas por un único dindel. Dichos trilitos, compuestos por las piedras mas grandes del yacimiento, se elevan a siete metros y medio del suelo y tienen un tercio de su masa bajo tierra. En el interior del círculo se colocaron cinco trilitos formando una herradura cuyo extremo abierto da a un altar alineado con el solsticio de verano. El trilito más grande, el del centro, señala el solsticio de invierno, el 21 de diciembre, el día de la profecia Maya, una fecha que la mayoría de las culturas antiguas consideraban asociada a la muerte.




    ¿ Como lograron los habitantes de la antigua Inglaterra en la Edad de Piedra cargar con cuarenta toneladas de roca a lo largo de un terreno accidentado y desigual ? ¿ Como se las arreglaron para levantar del suelo unos dindeles de nueve toneladas y situarlos perfectamente en su sitio ? Es más, ¿ qué misión podía ser lo bastante importante como para motivar a esas gentes prehistóricas a llevar a cabo tan increíble tarea ?

jueves, 19 de abril de 2012

EL CRATER DE CHICXULUB


  En 1980, el premio Novel de medicina Luis Álvarez propuso la teoria de que el impacto de un objeto extraterrestre que se produjo hace sesenta y cinco millones de años fué la causa de una extinción en masa que en última instancia puso fin al dominio de los dinosaurios y cambió para siempre la pauta evolutiva de la vida en la Tierra. Esta audaz teoria fué  el resultado del descubrimiento por parte de Álvarez de una capa de sedimiento de arcilla de un centimetro de grosor que se depositó en toda la superficie del planeta tras el cataclismo probocado por el asteroide, entre el período Cretácico y Terciario. Se descubrio que esta capa de arcilla que marca la frontera entre ambos períodos geológicos contenian una alta concentración de iridio, un metal sumamente raro que se cree que existe en el nucleo de la Tierra. El iridio es el único metal capaz de sobrevivir a temperaturas superiores a los dos mil doscientos grados centígrados y es practicamente insoluble, incluso en presencia de los acidos mas corrosivos. El hecho de que se haya encontrado una gran concentración de iridio en meteoritos llevó a Álvarez a proponer la teoría de que dicho sedimiento depositado entre ambos periódos geológicos era el residuo de una nube de polvo probocada por el impacto de un asteroide de gran tamaño ( once kilometros de ancho ) que chocó contra la Tierra hace sesenta y cinco mil millones de años. Lo único que necesitaba Álvarez para demostrar su teoria era encontrar el lugar  de dicho impacto.
  En 1978, un geofísico y piloto de helicóptero llamado Glenn Pennfield había sobrevolado el golfo de Mexico realizando unos estudios aéreos destinados a medir las ligeras variaciones del campo magnético terrestre, signos reveladores que indicaran la presencia de petróleo. Al pasar por encima de una zona situada frente a la costa oeste de la península del Yucatán, Pennfield detectó un anillo simétrico de material sumamente magnetizado cullo diámetro era de ciento cincuenta kilometros, enterrado a un kilometro y medio por debajo del lecho marino. Posteriormente, el análisis de ese inmenso anillo confirmó que aquella zona, que abarcaba tanto el mar como la tierra, era un cráter, es decir, el punto de impacto de una asteroide gigante.

   El cráter chicxulub, que recibió el nombre de una localidad del Yucatán situada entre Progreso y Mérida, constituye la cuenca de impacto mas grande que se ha formado en nuestro planeta en los ultimos mil millones de años. Su centro aproximado se encuentra bajo el agua, a 21,4 grados de latitud norte y 89,6 grados de latitud oeste, enterrado bajo una capa de entre trescientos y novecientos metros de piedra calíza.

   El cráter es muy amplio, tiene un diámetro de ciento ochenta por trescientos kilometros, y se extiende mas allá de la costa norte de la penínula del Yucatán y sobre el golfo de Mexico. Alrededor de la parte terrestre que cubre el cráter hay un anillo de pozos de agua. Estos manantiales de agua dulce, denominados cenotes por los mexicanos, se cree que se formaron el la geografía del Yucatán a consecuencia del exceso fracturamiento que sufrió esa cuenca de piedra calíza en el momento del impacto del asteroide. Hace sesenta y cinco millones de años, la masa continental de Centroamerica aun se encontraba sumergida.